Hoy sentí como un pétalo
se desprendía,
mientras en mi mano sostenía
con fuerza la flor.
Los bordes de las hojas
se arrugan y amarillean,
marcando el paso del tiempo.
Aunque guarda en su memoria
cada paseo juntos,
cada tarde de amor.
(La flor de la Vida) @21siglosofia
Las lunas de Urano
Miranda, Ariel, Puck, Umbriel, Titania, Oberón.
¡Que lejos estan, que casi no se ven!
Y que distante, Urano, ensimismado en la contemplación de una familia tan numerosa de lunas, orbitando alrededor.
¿serán blancas y brillantes las lunas de Urano?
Las más pequeñas, Bianca, Crésida, Desdémona, Julieta, Porcia, Rosalinda, Belinda y Perdita. Cordelia y Ofelia son invisibles porque se pierden en el abrumador brillo del anillo Epsilon, mientras que Mab y Cupido son demasiado pequeños para ser vistos sin acercarse, como hizo la sonda espacial Voyager2.
Y así hasta 29 satélites tiene Urano, que ahora cumple 244 años y cuatro meses (casi cinco ya) desde que lo avistó Herschel, su descubridor humano.
A 2.600 millones de kilómetros terrestres, este gordito feliz es el Dios del cielo, según la mitología griega. Que lo imaginaron, supongo, porque solo es visible con telescopio.
No se puede visitar aún. Es tremendamente frío e irrespirable. Esperemos que la ambición humana no le ponga el ojo encima, porque hidrógeno tiene para aburrir. Y helio, ese gas que inhalado aumenta la altura de las frecuencias en las cuerdas vocales, y te transforma la voz en la de un muñeco de dibujos animados.
Miranda, Ariel, Puck, Umbriel, Titania y Oberón. Las mayores.
Bianca, Crésida, Desdémona, Julieta, Porcia, Rosalinda, Belinda y Perdita. Y Cordelia y Ofelia las más pequeñas…
No me digan, por favor, que alguien que no estuviera enamorado podría nombrar con tanta belleza a las lunas de Uranio.

Tremenda sonrisa
Tremenda mascara es la sonrisa,
Careta defensiva
de la vida interior.
Rostro de mueca que esconde,
como interminable matrioska,
lo que dentro de tu alma tienes.
JULIO
Julio se llama el tiempo maldito.
Julio, el amor más intenso.
Tiempo pasado.
Y como todo en la vida,
siendo largo, se acaba,
y empieza un mundo nuevo.
Dependiendo
Abrazado a ti cada noche.
Si así comenzamos, ahora aferro con fuerza tu mano tendida.
Pendiente del mínimo gesto, de la necesidad de dar mi alma en cada instante.
De no invadir tu aura brillante, de agrandar el espacio al que viajar soñando volar.
Trampolín donde saltar tan alto que veas las estrellas de cerca, y envíes besos cargados de amor.
Espejo donde mires de cerca, con nitidez, heridas, cicatrices, y la realidad de lo que eres capaz de alcanzar.
Sin adularte. Pero valorando la ingente bondad que posees.
Y nunca agotar el caudal de ilusión y la locura de regalar tu manera de ser a los demás.
Mi refugio
Julio es el más triste, a pesar de todo. Como si fuese, imaginado, mi once de gris y llanto.
Me siento ingrato con la felicidad vivida, mi pasado, mi amor inolvidable.

Y, al tiempo, injusto con el inmenso amor presente.
No existe una noche estrellada, igual a este firmamento de verano.
En ella tengo elegida mi estrella, reflejada junto a la luna en el mar Mediterráneo.
También en ella tengo a mi Reina, la estrella que me cuida y me cura, me protege y regala mi felicidad futura.
En mi cabeza encerrado en una cueva oscura, un refugio perfecto en la ciudad invisible, en Oblivion, donde todo se esconde a la vista del impostor.
Este Julio ya no existe, nadie más triste por lo perdido, ni más afortunado por el futuro que auguran.
Ni nada más seguro que la luz de tu sonrisa, Reina de mis sueños, mi refugio.

El Conformista
Me gustaría ser
el Conformista.
Echar la vista atrás
y darte razones
para ser realista.
Valorar
lo que alcanzas sin esfuerzo
Dejarme sin argumentos
y desarmado
ante tu amor.
Flor intensa
de perfume y colorido
singulares
Visitar todos los lugares
que me enseñen lo que piensas.
Rendir mi pudor
dejarme vencer
sin condiciones
Y entregarme a las razones, complaciente,
que me llenan de pasión.
San Juan
Cuando te empeñas en hacerte daño,
me haces daño.
Cuando tu pasado desconfiado
te devuelve lo sufrido al presente,
me haces desconfiado.
Cuando el negro tiñe la noche,
las estrellas se esconden,
los fantasmas se despiertan,
y el silencio no responde.
Feliz San Juan
encendido en hogueras
que no quemaron las escaleras
por donde volvió tu pasado.
El Alma se rompe
como las olas blancas
contra la playa
disueltas en espuma.
Velo
Estoy entrando en el verano.
Un velo oscuro me tapa el rostro.
No veo el sol quemando.
Sólo huelo el perfume del miedo.
No tengo razones para pasarlo.
Tengo el corazón dolorido.
Y no se hasta cuándo
vendrá la calma a mi sitio,
vendrá la brisa, se irá el llanto,
vendrá tu amor a desvelarlo.
CÁDIZ
Embrujo de calles estrechas, al fresco de la brisa en sombra. Al abrigo del viento de levante.
Decadencia que avanza a pesar de la lucha de los gaditanos, que apenas creen en ellos mismos, cansados del peso del paso del tiempo.
Y dejan de mirar la hermosura de sus trazos, entramados en la historia, buscando una salida viable para hoy y su futuro.
Los turistas, visitantes circunstanciales, admirados, recorren estos pavimentos adoquinados. Pero no pueden ser el único recurso para garantizar el futuro.
El «arte», sin morir de frío sino de pasión, la artesanía, la gastronomía y los servicios que ayuden a sostener está bellísima ciudad, serían el músculo que permitan salvar a Cádiz de si misma y de su destino decadente.
Y su gente, «carajotes», divertidos, inteligentes, apasionados, ingeniosos y orgullosos, ¡que arte! serán la sangre que repartirá la VIDA en cada plazuela, en todas las esquinas de este precioso laberinto, sin dejar caer ni una sola pared de ninguna casa, ni una sola hoja del calendario, ni una ocasión para reír con guasa.
Que un disfraz gigantesco te libere la poesía y la guitarra.
P D. No te olvides de La Habana.
Perdone que les escriba.








