Un extraño

Un extraño se alojó en mi
Vive mi vida y ocupa mi espacio
Tiene mis rasgos y mis zapatos
pero no soy yo

Duerme en mi cama
Usa mis manos y mi armario
Mira mis plantas, peina mis canas
pero no soy yo

Cada momento más lejos
hundido en el laberinto
de los recuerdos desordenados,
pierdo el camino.

Solo me calma
quedarme sentado
mirando fijo a nada
en un tiempo dormido

que no termina de pasar
a la espera de un final
que siempre está más lejos
imposible de alcanzar

Y es que …

Un extraño se alojó en mi
Vive mi vida y ocupa mi espacio
Tiene mis rasgos y mis zapatos
pero no soy yo
“graphic design by obby & jappari (obby.jappari on ig)”

Astenia cósmica

Buscando la soledad
Huyendo de todos
Hiriéndome sin más
Cansado sin hacer nada
Respirando penas y silencios
Agotado
mi tiempo en pasado
En trozos de papel en blanco
Viajando sin moverme del sitio
El dolor metido sin sentido
Dentro de mi cabeza
Volví a perder las gafas
Resaca de mañana
Y el viento estalla
El sol salió impetuoso hoy
no quiero ir
a verlo
Sin ti

Ahora vuelve a leer de abajo hacia arriba.

Imagen de @louissud30

Notas al pié, de viaje

Alrededor de las cinco y media, con un café y, como no, conversación animada, esperabas tu turno acurrucada con los pies arriba del sofá y una manta. En un momento los ojos brillan cuando hablas con pasión de los recuerdos de él.

En ese instante del alma en el que la emoción se asoma, en tus ojos aparecen lágrimas de amor. Sin pena añoras, esperas, alegras, y a mi me llega tu verdad, serenidad.

Sueño

Sueño que, si fueras a venir, tendría que correr al encuentro de tus brazos.
Tendría que contener mis fuerzas, mis ganas de apretarte, de aferrarme a ti.
Y sin embargo sueño con un abrazo largo y sutil, estrechando tu corazón y el mío.
Y despierto entre lágrimas, porque ese abrazo tan sentido ya terminó. No fue un sueño, ocurrió.
Fue el último abrazo al decirnos adiós

Amores

Soñé amores escondido detrás de mí mismo, como si fuera mi propia sombra. Detrás de mi sonrisa muda y trabada, imaginaba coger tu mano mientras devolvías la mirada cómplice por un instante.
Imaginaba sentir un pulso coordinado, sentir un amor correspondido, alocado, como un flechazo.
Y así pase toda mi vida enamorado. Viviendo amores imaginados, musas difusas que agrandan mis sueños de amor.

Castillos en el aire

Siempre me sentí un superdotado. Aunque solo para mi, para mi intensa vida interior. Y así fui un superdotado de la imaginación. Y aún lo sigo siendo, imaginando historias imposibles, inviables totalmente.
Alguna intenté con todas mis fuerzas hacerlas realidad. Y casi lo consigo. Al final todo vino a cero, y nada quedó. Solo recuerdos intensos.
También agotadores, resintiendo la salud y los sueños.
Un campeón de la vida. La interior. Otro, perdedor emocionante de la que quedó a la vista.
No me dio tiempo a todo y se me quedaron aún pendientes algunos sueños, intentos determinados de cosas imposibles. Donde otros se rinden me gusta empezar a construir mis castillos en el aire.

Aunque, humildemente te digo, que la realidad es siempre mas aburrida, y tozuda. Y finalmente te deja colocado a tu altura. La imaginación es inmensa, infinita, indefinida y apasionante. Me deja volar, ser feliz y vivir continuamente en babia.

Afortunado

Donde estás felicidad 
donde la tranquilidad 
Busco y necesito tu compañía 
pero, mi vida, estoy perdido. 

Donde está la recompensa, 
el dinero ata y mata, 
siempre corriendo 
tras su huella maldita. 

Y sonó un disparo en mi cabeza. 
Un estallido de gritos y lamentos, 
todo se vino a blanco. 
Menos tus manos y mis besos. 

En el camino de búsqueda
aveces te pierdes sin remedio, 
temes no poder encontrar
el de vuelta a casa. 

Y mientras la lluvia empapa mis zapatos. 
Voy saltando pisando charcos, 
corriendo al encuentro, 
en el número 32. 

Todo resumido en una mirada, 
el gesto tierno de mi niño 
cogiéndome la mano decidido. 
Allí está mi hogar afortunado.