Perdido, estamos perdidos

Ya nada está perdido, cuando lo has perdido todo. El mundo y la vida es de los atrevidos.

Arriesgarlo todo cuando no tienes nada.
Emprender un nuevo camino al final de una certeza. Tomar aire cuando exhalaste el que te queda.

Nada de esto tiene mérito, ninguno es una gesta.  No merece considerarlo, ni aplaudirlo.
Es una necesidad de vida.  Es un atrevimiento, quizás.

Pero el camino comienza incierto. Ni siquiera el rumbo ni el tiempo están determinados con claridad.
Unicamente das un paso detrás de otro.

Cargado a la espalda, de cualquier modo, todos tus miedos y tus vergüenzas, las mentiras y tus verdades, el orgullo y la humildad, para andar y no parar, hasta el final.

Nómada

¿En que momento de debilidad decidimos echar raíces y defendernos. Pararnos a conservar lo conseguido, y dejar de buscar lo nuevo? 

Siempre hay un placer en la partida hacia un destino lejos, un camino surcado de encrucijadas donde perdernos, una duda, un atardecer que nos deje sentado y en sueños. 

¿Y si no vuelvo? ¿Y si, por una vez más, me pierdo? Que más da, si soy feliz con este atrevimiento.

Cada día amanece, y no quiero perderlo. Solo una lágrima no va a parar el cielo. Ojalá llueva y moje todo de vida, y este viaje se haga eterno. 

A años luz

A años luz de lo que quieres 
que casi tocan mis dedos 
Una brisa del paraíso 
me trae noticias de tu anhelo  

A años luz de tu sonrisa 
que siempre eriza mi pelo
Quiero correr a toda prisa
razón de más, pero no puedo

Ojalá se calme el mar, y no sea tarde
que quiero verte desde lejos 
pisar la arena de la playa
con el príncipe de tus sueños 

Media parte

Caminando a ciegas. 
Sin media parte, 
de naranja, 
de limón. 

Mi ojito derecho 
perdió la visión. 
El corazón parado 
de pulsación a 180. 

Un horizonte helado, 
un mar esmeralda. 
Mirando hacia el suelo 
el pico de tu falda. 

Escucho tu risa 
en sueños. 
No quiero esperar 
el momento de perder. 

No quiero esperar 
el momento de volar. 
Y volverte a perder, 
amor. 

Lo que perdí, Cesar

Perdí las gafas. 
Hoy me di cuenta, mientras repasaba todo lo que también perdí. 

La ilusión y la necesidad de servir, de ser útil e importante para alguien. Alguien por quien me estremezca cuando la mire, que me motive y me necesite. 
Todo lo que perdí es eso. La soledad no era para mi. Está siendo abrumadora. 
En todo este tiempo no fui capaz de rehacer mi vida.
Y lo más destacado es la soledad. Estar tan solo es insoportable. Es encontrarse en el umbral de la puerta final. 

Y de seguir así, lo de mañana no merece la pena pasarlo. 
Me siento muy egoísta con esto. Porque están mis hijos y mis nietos; y mis padres y hermanos, algunos pocos amigos que me echaran de más o de menos. Pero cada uno de ellos tiene su vida, sus ilusiones, su futuro por delante.
Yo sin embargo, con todo el pasado por detras, sentía un vacío inmenso. Lo mío era un esfuerzo inútil y efímero, absurdo. 

Alguna vez pensé que lo imprescindible era tener un propósito. Y mi sicólogo de cabecera, Cesar, peleó conmigo en las terapias con el maldito concepto. Me negaba la importancia de tener propósito. Con tanta discusión, me di cuenta que le incomodaba la sola mención del término “propósito “  Yo insistía cada vez, de forma tediosa, porque estaba empeñado en que ese era mi problema. 
Pero es cierto, y quizás no elegí bien el término. No me explique bien con mis inquietudes. 
Y ahí están.Tan cerca como la última puerta. Tan perdida la esperanza como las gafas. 

Piccolo angelo

Mi pequeño angelo: 

Mi tormento,
mi risa, hasta llorar.
Mi poca vergüenza, 
mi vida intensa, 
mi compañero de fantasía. 

Mi hermano pequeño. 
Mi amigo más grande. 

Mi visión más crítica,  
mi versión aguda, discrepante.  
Incansable en la duda. 
lo del otro para mí. 

Mi vida más inquieta. 
Mi mochila ligera.
Mi dormir hablando.  
Mi riesgo, escondido en el baño.  

Mi primera misión. 
Separar para unir, 
esa fue mi condena, 
sin embargo, acertado.

De la escalera, el quinto escalón. 
Nunca te doy la espalda.  
Mi otra opinión 
Mi paso cambiado.

Mi pejiguera  
Mi interminable segarrega. 

Nunca lejos, 
siempre sueña, 
siempre inquieto. 

Nunca cede. 
Mucha mierda, buena suerte. 
Siempre alerta. 

Mi rabillo del ojo, 
mi inteligencia,  
mis emociones atentas, 
 en la esquina opuesta. 

Mi familia.  

Mi ciclista torero y matador de hormigas.  
Mi peluquero cortador de flequillos y trenza. 

Mi Genio, no cabe en la lámpara,  
... y escapa. 
Tu primero, mi Capitan Araña. 
Mi ventaja, 
mi alma secreta, 
mi corazón. 

Por todas las playas conquistadas, 
y las pasiones. 
Por todos los planes que aún tenemos, 
entre canciones. 
 
Vamos juntos
¡Vamos! 
Me pido un sueño
para ti y para mi. 

Colores

    Hondas de colores 
   Olas de flores
   Cielo azul 
   Intensa la luz 
   desde amanecer. 


Si supieras cómo es aquí. 
Tendrás que venir. 
El sol calienta la arena 
y nos disipa las penas. 


   Hondas de colores 
   Olas de flores
   Cielo azul 
   Intensa la luz 
  desde amanecer.


Si deseas estrecharte  
en un abrazo. 
Seguir con la mirada, 
si pasa a tu lado. 


   Hondas de colores 
   Olas de flores 
   Cielo azul 
   Intensa la luz 
   desde amanecer. 


Fuera no sé lo que pasa. 
Dentro tengo fuego. 
Los ojos me atan a ti, 
los labios quieren un beso.