A tu lado

Sentado 
a los pies de tu cama
velando tu sueño
a ratos, a tu lado.

Me lo diste todo,
la confianza necesaria.
La llamada a tiempo,
oportuna cada vez.

La ilusión, el orgullo
en los tiempos difíciles.
Y yo te devolvía confidencias,
mi consejero fiel.

Me cargabas de misiones,
algunas difíciles.
Me cargabas de razones,
de valores, de hacer el bien.

El mejor consejo:
Aprovecha el tiempo.
Y ese, pasajero y fugaz,
siempre se acaba.

Mi maestro de vida,
me enseñaste a leer,
amar los libros,
a creer en los sueños.

Y entre sueños, se agotan
los últimos suspiros,
los viajes que emprendimos
se quedan dormidos a tus pies.

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