Sentado a los pies de tu cama velando tu sueño a ratos, a tu lado. Me lo diste todo, la confianza necesaria. La llamada a tiempo, oportuna cada vez. La ilusión, el orgullo en los tiempos difíciles. Y yo te devolvía confidencias, mi consejero fiel. Me cargabas de misiones, algunas difíciles. Me cargabas de razones, de valores, de hacer el bien. El mejor consejo: Aprovecha el tiempo. Y ese, pasajero y fugaz, siempre se acaba. Mi maestro de vida, me enseñaste a leer, amar los libros, a creer en los sueños. Y entre sueños, se agotan los últimos suspiros, los viajes que emprendimos se quedan dormidos a tus pies.
Publicado por 21siglosofia
Estoy permanentemente en babia, donde habito.
¿La razón por la que escribo?
“… yo no estoy loco, y ciertamente no sueño. Pero mañana muero, y hoy querría aliviar mi alma.”
Edgar Allan Poe
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Publicado
15 enero, 2024 16 febrero, 2024