Háblame

Bajo un cielo sin estrellas 
una madrugada cualquiera.
Tumbado sin sueño
mientras me acordaba de tí.

Soñando despierto
que acurrucados
jugábamos
a ser muy feliz.

Y, de pronto un disparo,
rompió la noche en pedazos,
y las lagrimas no curaron
aquella herida mortal.

Era mediado septiembre,
el aire caliente
cargado de culpas,
mientras abandonaba el portal.

Hay veces que reconoces
ese nudo en la garganta
que te aplasta el pecho
y no aguantas las ganas de volver.

Te necesito, amor.
Y las lagrimas de lluvia
inundan el patio
si decides que no.

Te necesito, amor.
Mi corazón estalla
hasta volar hacia ti
si me dices, ven.

No sé cómo regresar,
el mapa del camino
de vuelta a tu hogar
depende de tí.
Háblame.

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