El río

Sólo un hilo de agua deslizándose sobre una roca.
Y más abajo una poza acumula el charco de agua fresca donde poder sumergirse y espantar el calor del verano.
Una sombra enorme de un árbol gigante, nos acoje tumbados bajo su copa.
Hoy no hay brisa, solo sopor.
Sólo nos queda elegir entre la sombra o el agua helada de la poza.
Un paraíso interior.

Piscina natural. Cáceres. Extremadura

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