Cincuenta lágrimas
que fueron invisibles
El mar en calma
Los cielos grises
Toda la noche esperando,
y no las vi
Ojalá las vieras
tú por mi
Cincuenta lágrimas
que fueron invisibles
El mar en calma
Los cielos grises
Toda la noche esperando,
y no las vi
Ojalá las vieras
tú por mi
Mientras te miro, nada tiene sentido.
Desconozco el porqué estoy aquí, contigo.
Somos dos desconocidos.
Impaciente dejo pasar los minutos y me olvido.
Imaginando los colores de las flores.
A ojos cerrados, los olores,
la caricia del agua del mar,
en el cielo, volar…
La cabeza va a estallar,
nervios a flor de piel .
No puedo, no quiero parar.
Quiero salir,
a escondidas, escapar.
Ir allí
Estar contigo
Soñar
Estar cerca
FIN
Corazón derramado Amanece Mar en la luz Cielo añil Frío que despereza Dame tu mano Tengo tu espera No espero nada de ti Pierdo la cabeza Pájaro que mira y salta Tira la caña y deja la cama vacía sin dudas Para que vengas No te detengas en la orilla de arena Vuela para que vuelva Vuela corazón de pecas Mota oscura a contraluz de la inmensidad del mar Este mar cansado pausado y quieto que nada te pide que nada te da Yo que solo quise ser quien te lavaba tus pies Y no miraste solo que olvidé.
Cargado de razones que pesan hasta rendirme.
Cargado de defensas de las causas perdidas, de lo imposible.
Cargado de amor, por las personas, por la vida.
Cargado de dolor, por las ausencias, la soledad, mi desdicha.
Cargado de vacío, el viaje más costoso, mi enemigo.
Cargado de tormentas, de dudas, de mala conciencia, injusta la mía.
Cargado de ganas de atravesar el mundo entero, para besarte.
Cargado de alegría para derrochar, sin medida.
Cargado de asombro por lo sencillo, un amanecer, el mar.
Cargado de rabia, sin miedo, sin tiempo, sin salida.
Cargado de razones para dejarlo todo, y rendirme.
Cargado de fantasía si tú enciendes mi día.
… si tú encendieras mi día.
Siempre cerca.
A esa distancia infinita,
infranqueable,
paralela.
Dulzura y tacto.
Fuerza escondida.
Tiéndeme tú mano,
dame la vida.
Quiero escalar el muro
que me puso de rodillas.
Andar el sendero,
regalarte la risa.
Anhelo extendida
hacia la brecha,
tu mirada limpia.
Cogida, tu mano.
Reina de la luz,
paciencia fría.
Volcán de pasión
retenida, suspira.
Carcel de otros
silencios ruidosos.
Curioso exploraría
tú piel, tus ojos.
Siempre paciente,
espero tú viento
susurrando mensajes
de tu mano, de tu cielo
… por fin .
