Nada tiene sentido

Mientras te miro, nada tiene sentido. 
Desconozco el porqué estoy aquí, contigo. 
Somos dos desconocidos. 
Impaciente dejo pasar los minutos y me olvido. 

Imaginando los colores de las flores. 
A ojos cerrados, los olores, 
la caricia del agua del mar, 
en el cielo, volar… 

La cabeza va a estallar, 
nervios a flor de piel . 
No puedo, no quiero parar.
Quiero salir, 
a escondidas, escapar. 

Ir allí 
           Estar contigo 
                                       Soñar 
                                                    Estar cerca 

            FIN

Derramado

Corazón derramado
Amanece
Mar en la luz
Cielo añil 
Frío que despereza

Dame tu mano
Tengo tu espera 
No espero nada de ti
Pierdo la cabeza 

Pájaro que mira y salta
Tira la caña y deja
la cama vacía sin dudas
Para que vengas 

No te detengas
en la orilla de arena
Vuela para que vuelva
Vuela corazón de pecas

Mota oscura
a contraluz 
de la inmensidad
del mar 

Este mar cansado
pausado y quieto 
que nada te pide 
que nada te da 

Yo que solo quise
ser quien te lavaba tus pies 
Y no miraste 
solo que olvidé. 



Cargado

Cargado de razones que pesan hasta rendirme.
  Cargado de defensas de las causas perdidas, de lo imposible.
   Cargado de amor, por las personas, por la vida. 
    Cargado de dolor, por las ausencias, la soledad, mi desdicha. 
     Cargado de vacío, el viaje más costoso, mi enemigo. 
      Cargado de tormentas, de dudas, de mala conciencia, injusta la mía. 
       Cargado de ganas de atravesar el mundo entero, para besarte. 
        Cargado de alegría para derrochar, sin medida.
         Cargado de asombro por lo sencillo, un amanecer, el mar. 
          Cargado de rabia, sin miedo, sin tiempo, sin salida. 
           Cargado de razones para dejarlo todo, y rendirme. 
            Cargado de fantasía si tú enciendes mi día. 
… si tú encendieras mi día. 


Tú mano

Siempre cerca.
A esa distancia infinita,
infranqueable,
paralela.

Dulzura y tacto.
Fuerza escondida.
Tiéndeme tú mano,
dame la vida.

Quiero escalar el muro
que me puso de rodillas.
Andar el sendero,
regalarte la risa.

Anhelo extendida
hacia la brecha,
tu mirada limpia.
Cogida, tu mano.

Reina de la luz,
paciencia fría.
Volcán de pasión
retenida, suspira.

Carcel de otros
silencios ruidosos.
Curioso exploraría
tú piel, tus ojos.

Siempre paciente,
espero tú viento
susurrando mensajes
de tu mano, de tu cielo

… por fin .