Importancia

No se en que momento dejó de importarme lo que no controlo, que, a estas alturas, es casi todo. 

Todas las oportunidades dejaron de ser imprescindibles en el momento en que se me hicieron imposibles. 

Dejé de intentar acudir a todos lados sin pereza, y empecé a dejarme, a estar quieto en un solo sitio, y contemplar. 

No puedo confirmar que este nuevo plan sea realmente interesante. Creo que va en la línea contraria de mi forma de ser. 

Y engorda. Llena de grasa mi cabeza. Y creo que me pesa menos y se ha hecho más grande, la cabeza. 

Y mi corazón de atleta se resiente y se queja. 

Con los ojos en la ventana y la intención en la puerta, es difícil que me sostenga las ganas de escapar. 

Pero, en una de estas, me dejaré vencer y no saldré de mi, quedándome encerrado con mis “cosas”, mis ideas, y mis alegrías y penas dentro de mi misma cabeza para siempre. 

Será otro día. Que ha salido el sol 

Un círculo amarillo sobre el cielo azul. 

Y una idea fija: Volver a donde estás tú. 

Preso

Soy el preso que huye 
de su libertad,
para morir en la cárcel
de tus abrazos.

Soy el beso que surge
de tus labios,
mientras miro tu perfil
en la oscuridad.

Soy culpable, lo confieso.
Y me entrego
a vivir en tu universo,
pegado a tu alma.

Pegado en el anverso,
dejándote crecer
las flores
de tu jardín, en calma.

Y tú me amas,
me das la vida.
La mia te entrego
encendida, feliz.
Preso

Del tiempo

Tiempo. 
Necesito tiempo
para estar contigo,
para ser tu amigo.

Del tiempo pasado,
del tiempo perdido,
me olvido.
Y acabo rendido.

Un amanecer de invierno.
Un paseo oscuro,
el frió intenso.
El corazón desnudo.

Una lágrima no alcanza
a deshacer una vida.
Un pasado no empaña
la luz del nuevo día.

Te echo de menos
La luna
Ver su reflejo,
desnuda.

Y andar sin pausa
soñando tú cara,
cogiendo distancia,
y altura.

Amor a distancia
infinita.
Que siento tan cerca
del alma.

Ábreme la puerta
que vuelvo.
Tu eres mi vida.
Mi calma.

Mi universo feliz

Te extraño en el mismo instante en que no estás. 

Me encanta navegar en tus abrazos.
Has trenzado lazos
alrededor de mi corazón.
Me haces mejor de lo que soy.

A veces voy
hacia ti a ciegas sin perderme
en ninguna salida de este camino.

Cómo si fueras mi destino.
Cómo un árbol en la niebla.

Igual no deseo otro.
Eres mi universo feliz.

Mi universo feliz

Érase un cuento

Creo que fue un día
con cara de sandia
y sonrisa de tajada de melón

El caso es que no sabía
que escribirte todavía
Tenía el cuento escondido
detrás aún del telón.

Con la mirada perdida
mirando que el sol salía
a través de tu balcón.

Y apareció un destello
de luz en la entrada
Se abrió la puerta
y allí estabas tú.

A pesar del frío
de la cara helada
a pesar del destino
alli estabas tú, amor.

Mis gafas de sol

A mis gafas de sol 
se les ha roto un cristal.
Y una luz cegadora
me ha venido a deslumbrar.

La tristeza, al final
del sol de invierno.
Será que ha llegado
la hora de cerrar.

Mala suerte, malamente,
que bendice este trayecto.
La risa brota de dentro
y la boca esboza una sonrisa.

No hay mal
que por allí venga,
ni tripa que duela
cuando eres feliz.

Cerrar los ojos
y dibujar de memoria
las líneas de tu boca,
tus pestañas, tu melena.

La ansiedad de entregar
tanto amor como tengo
encerrado en un abrazo
en el tiempo que me queda.

En todo el tiempo
que me queda.

La verdad

La verdad entera siempre es grosera. 
Y nunca se ve completa, por diminuta que sea.
Llena de detalles y matices, por pequeños que parezcan.
La miramos a trozos, cada uno a su manera.
Cada uno la recuerda del color que la venera.

Pero es la verdad.

La poesía la adorna, la engalana de alegrías y tristezas.
La retuerce, la aplasta, la amasa, y la presenta
irreconocible, difuminada, esbelta.

Y la memoria la aleja, dejándola en una silueta.
Un pequeño esbozo de lo que era.
Un suspiro insignificante de la verdadera.

¡Es la verdad!

Argumentan con firmeza.
¡La verdad no es esa!
Nos replican con certeza.
En honor a la verdad se hicieron mil componendas,
se cometieron injusticias,
se cortaron cabezas.
Y se empezaron las guerras.

La verdad...

La verdad es que el tiempo infinito
se acaba para cualquiera.
Y se sustituye por otro tiempo,
aunque ya no te pertenezca.
La verdad desnuda viste las vergüenzas.
Te pone de rodillas,
te saca de viaje,
te llena las maletas.

La verdad está ahí fuera,
Más cerca de lo que parezca.
Se escudriña buscando la certeza,
siempre en tu cabeza, que aveces no la encuentra.

La verdad es que te quiero
A ti que me lees, quien seas.

La verdad es que mi Verdad eres tú,
que me ves y me escuchas.
Te quiero Reina Musa.
Mi estrella, MyQ.

El abrazo

Y de pronto, nuevamente 
al abrazo de la soledad.
Frío, distante.

No fue importante
que se manchara el vestido,
al derramarse un suspiro
lleno de besos y emociones guardadas.

Ahora, delante de ti,
cada vez a más distancia,
entrando en un mar de dudas,
imposible de navegar.

No se puede construir
un futuro
con cimientos tan débiles.

No se tiene de pie
tanto daño,
a pesar de este año,
lleno de felicidad.

Otra vez, nuevamente,
el abrazo del olvido.
Frío, constante.

Aún te tengo delante.
Pero ya
no me miras...
… Amor.
Y sin embargo, 
escribiendo,
llorando amargamente
en silencio.

Esperando
tu mirada,
nuevamente,

Cómo espera el hambriento
su alimento.
Te suplico, a cada instante,
no te marches.

Mi corazon
es más grande
contigo adentro.

7:42

Confirman que me enviaran el reloj. (Amazon)
Sin necesidad de tiempo que medir.
La luz del amanecer creciente, deshace las tinieblas.
Mientras ya suenan las primeras notas de 5 A.M. de David Gilmour. El arpegio de la guitarra invade mi espacio.

Recuerdo tu calor tumbados juntos.
Tu respirar profundo.
Tu dulce sueño.
El perfil de tu cara, a kilómetros de distancia.
Debo prepararme para viajar.
Cruzar el banco de niebla hasta tu sonrisa.
Cruzar el pantano, que mueve el suelo bajo mis pies, creando la falsa sensación de flotar, cuando en realidad entierra mis botas, atrapando mis pasos cansados.

Horas de mañana de noviembre, que saben a migas con pimientos, que huelen bellotas y a candela, avivando los rescoldos de la hoguera de ayer, donde poner el café de puchero.
Aire húmedo de la querida dehesa extremeña.
No te alejes.
Horas de mañana de noviembre.

5 A.M. David Gilmour
Dehesa extremeña
5 A.M. David Gilmour

Nunca como en ti

Nunca llovió tanto 
como dentro de tu abrazo.
Nunca sentí tanto
como siento contigo.
Nunca fui amigo
tan sincero de nadie.
Y no creo que nadie
lo fuera conmigo.

No pase miedo
paseando de tu mano.
Ninguna risa me abrió
tanto el corazón.
Nunca más quiero estar
al borde del abismo.
Todo contigo es lo mismo,
si estoy frente a tí.

Me llenas de sentido
y no desbordas
este sueño que baja
como el río,
entre rocas sorteando
los obstáculos.
Transparente, caudaloso
y frío.

Ningún viaje eterno
se hizo largo.
Ninguna espera
fue tediosa.
Nunca un beso
fue ligero, ni espeso.
Nunca nada
como en tí.



Loui JOVER