Se cree el Humano
el dueño del universo.
El que dispone de todo
como si unicamente fuera suyo,
Y la naturaleza, que es sabia,
los hará entender, una vez más,
que nos es así, que corremos
el riesgo seguro de extinguir.
Se cree el humano
invencible, eterno.
Y apenas existimos
una insignificante parte del todo.
Del tiempo,
de todo el espacio,
de toda la energía
que gobierna sin prisa, despacio.
Se cree el humano
que cambiará el destino,
arrogante y tirano.
Ignorante.
Y es la humildad,
la generosidad y la mesura,
y no la soberbia, la que te da de verdad
el poder del reino.
Toma lo que necesitas,
y deja a los demás
su sustento, su dignidad
y la vida.
Se cree el humano
que no sentimos,
que no miramos lo que hacen,
que no pensamos.
Y sólo pedimos
respeto, emoción
confianza, abrazos
y cariño.
Carta de la naturaleza a los humanos










