A veces me pregunto como suena la sangre saliendo de tu cuerpo, vaciándolo.
Cual será el sonido intenso de los últimos momentos, cuando ya no hay vuelta atrás, respiras con dificultad, empleando tus ultimas fuerzas en ello, aferrándote.
Una vida que ya no te pertenece, y que pierdes sin remedio a pesar de tu oposición desesperada.
¿Que violento pensamiento cruza por tu cabeza en ese instante, que no has preparado?
Y, aún habiendo pensado mucho en morir, ¿por que, en ese último instante deseas un poco más de vida, si ya fue suficiente el sufrimiento, que venció hasta el fin tu resistencia?
¿Hueles algo en esos momentos? ¿Que miras sin ver, angustiado?
¿Tu memoria te traiciona y no encuentras con orden lo que quieres recordar?
Es histérico el último minuto, agónico, endiablado, desesperado.
Nunca olvidaré, ni perdonaré ese sufrimiento enconado. Tanto dolor me traspasó y me dejó herido y devastado.
¿Puede haber un final feliz, pacifico, ordenado?
Puede buscarse y hallar un destino más humano. Quizás la soledad de un sueño profundo, enfrascado en recuerdos, sosegado.
Pasar despacio al otro lado y acabar aquí, así con tu pasado.
¿Es mucho pedir ese poco de dignidad?
Categoría: de camino
El sol baila a la luna
Hoy a la Luna le ha costado esconderse, a pesar de que el miércoles prendía. BUENOS DÍAS Y el sol, según salía. La envolvía con luz, disipada en un abrazo. La colmaba de encanto Amanecer radiante, azul Y la luna casi decía: Mi amor, me quitas la pena, si hoy estás aquí. Amanecía... y la luna llena.
A donde
Quiero echar a caminar a ningún lugar, a donde me lleven los pasos, lejos de donde ahora estoy. A ningún lugar, a ningún lugar. Una línea cualquiera del horizonte, me guiará, me espera un destino en guerra, un camino sin velas, un nuevo y antiguo lugar, de ningún lugar. Un cielo con estrellas, y mi luna ya entera en silencio y frío, fuera dejando que pasen lentas hacia ningún lugar, a ningún lugar, las horas mágicas que esperan cerca, ver tú amanecer espléndido, sordas marcas de pisadas, a ningún lugar, a ningún lugar. Solo rosas blancas en la esquina de tu balcón. Y no tengo el valor para decir Te Quiero. Acompáñame cielo, a ningún lugar. Ven a esta playa desierta, a mi jardín con olas, coge mi mano abierta pasea conmigo despacio, a ningún lugar, de ningún lugar.


