61 menos cuarto

A mitad de mi vida,
cuando todo apuntaba
ya al final,
encontré una historia
incierta
en la orilla del mar.

Nunca te tuve,
en verdad.
Y me imaginé
que eras mi vida,
mi razón,
mi porqué.

Al final,
a los 61 menos cuarto,
me quedé solo,
como un niño
en medio del salón,
en mitad de una de fiesta de mayores.

Fui a esconderme
detrás de la cortina,
pero me pellizcan la mejilla.
Se me para el corazón.

Y por alguna razón,
no se que hacer.
Me quiero morir
de amor.

Me muero de amor,
me muero de ti.
Y sueño con ser
tú compañero de camino.

A los 61 menos cuarto,
cuando todo apuntaba
ya al final,
encontré una historia
incierta
en la orilla del mar.

Fui a esconderme
detrás de la cortina,
pero me pellizcan la mejilla.
Se me para el corazón, solo.

Esperados

Oigo música mientras espero.
Y mezo mis sueños despacio
con el mar en calma.
la brisa suave de hoy.

El sol que presiento.
ilumina mi sonrisa.
Y hace de bálsamo.
a este tiempo muerto.

Nada detiene los sucesos.
La vida es implacable.
Se abre paso a empujones.
Y los pájaros no paran de cantar.

Este año cantare.
Desde dentro con los ojos cerrados.
En el horizonte infinito.
Del cielo y el mar.

Allí donde tú estás.
Y doblare las voces.
En delicada armonía.
Y ecos interminables.
 
Que abrirán el corazón.
Cerrado a cal y canto.
Dejando que atraviese.
Tú viento de amor.

Canción de invierno

Ahora hemos de seguir nuestro camino, aunque no sea el mío a tu lado,
y buscar la felicidad que nos negamos,
que sin duda será nuestro destino
a pesar de que no pudo ser en mis abrazos.

La despedida vino vestida de rojo,
como no podía ser de otra manera.
¡Era casi Navidad!
Ser solo amigos es un reto demasiado ambicioso.
Inalcanzable para quien se quiere solo para ti. 

Tengo un problema:
No se estar solo,
y no quiero estar con nadie.
Resuelvemelo
y seré por siempre tu amante. Amor

La canción del invierno
está escrita.
Ponme la música y seré
por siempre
tu Amor.

Suspiro

La mayor maldición es la certeza
de que en el futuro no hay esperanza.
Inútil seguir sin ganas.
Es difícil estar vivo.
Asomar la cabeza
al umbral de la puerta
y decidir qué punto del horizonte
vas a alcanzar hoy.

Llevo días sin salir
caminando solo en el pasillo
sin encontrar el motivo
para sacar los pies del tiesto
perdiendo en esta lucha fratricida.
A la primera va la vencida
si la luz se apaga de día
no se acabar con esto.

La sombra me invade.
Me inquieta la noche.
Los días se acortan.
No quiero reproches.

No dejo de soñarte.
no dejo de quererte
no dejo de pensarte
No dejo de morir de amor. 

Sin sentido

Sin criterio 
Sin rumbo fijo 
Sin argumentos 
Sin objetivo 
Sin compañía 
Sin compromiso 
Sin recursos 
Sintaxis 

Sin aliento 
Sin agua 
Sin paciencia 
Sin ilusión 
Sin proyecto 
Sin camino 
Sin recorrido
Sinovial 

Sin querer 
Sin fuerza 
Sin voluntad 
Sin carisma 
Sin confianza 
Sin certeza 
Sin maldad 
Sinrazón

Sin impulso 
Sin pereza 
Sin derechos 
Sin valor 
Sin futuro 
Sin misión 
Sin hogar 
Sintomático

Sin resistencia 
Sin color 
Sin identidad 
Sin esperanza 
Sin vivir 
Sin alma 
Sin remedios 
Sin amor 

Sin futuro 
Sin final 
Sin e die 
Sin tiempo
Sin nada 
Sinvergüenza

Todo al rojo 

Viaje al centro de …

Un viaje al centro del corazón 
a lo gordo y ancho del camino, 
escogiendo siempre como destino 
tu sonrisa de frente a la mía. 

Añorando tu compañía, 
perdida en una revuelta del trayecto. 
Y no fue sin querer que di por hecho 
todo mi cariño y mi alegría.

Ahora en lo perdido pierdo el tiempo. 
Y los ojos cerrados en el recuerdo
me ciegan sin querer, esta mirada
a la luz del último amanecer.

Inmóvil, sin un parpadeo, 
como el gato en la cornisa 
esperando nada especial. 
Siempre atento a todo.

Y así, esperando de este modo
no pierdo la compostura
mientras sueño que mi locura
está, como siempre, en tus ojos.