Silencio

Fue un regalo
haber viajado muy adentro
de tu sonrisa

Y de pronto, sin aviso,
el grandísimo estruendo
del silencio.

Heridas de guerras antiguas
estallaron en mi cara
este tormento.

Mentiras que no siento mías
rompiendo la noche,
clavadas en mi pecho

Nada más simple,
nada más definitivo,
que no tener tu aliento.

En mitad de tu universo,
sentirme desplazado
a un lado.

Un minuto
que rompió un año,
y no entiendo.

Nada merece
mantenerse entre mis manos,
si te pierdo.

Todo lo entrego
sin dudarlo, por romper
este silencio.

Hermético

Cómo paso los minutos seguidos
contigo, al alcance de mi mano,
de tu mano. 
Y pasan los días volando
viviendo este sueño, 
despierto  
Avanzando rápido y lento, 
según lo marque el corazón, 
el tiempo. 

Y la razón, 
que aveces te despierta del sueño.
Te pregunta si corremos 
por el mismo sendero, 
Un solo abrazo intenso tuyo
me responde en silencio. 
Y sigues guardando celosa
tu arcón de los secretos. 

Mientras un recuerdo me alcanza
y escapa una lagrima, 
tu, aferrada con fuerza
a tus silencios. 
El brillo de tu mirada 
atrapa mi alma, 
esperando alcanzar 
el sitio que anhelo junto a tí 
y compartir cada paso 
que nos ayude a ser feliz . 

Ser tu más mejor amigo.
Tu amor verdadero,
tu verdadero amor.
Que la fuerza del cariño
y el respeto, 
nos lleve por el sendero
juntos, 
deshaciendo dudas, 
sumando fuerzas, 
conquistando la risa, 
entregando mi corazón 
a tu razón, a tus manos, 
y mis manos.
Feliz 

Oscuridad

Amo la oscuridad.

Porque revela nítidamente lo que siento.

Porque su color oscuro, su fondo inmenso, acoge sin dudas todo lo que ocurre en mis sueños.

Porque alcanza lo lejano como si estuviera cerca, al alcance de mi mano.

Porque dice la verdad que la luz esconde.

Porque el ritmo amortiguado de un corazón cansado, se vuelve exuberante en mitad de ese desierto.

La belleza perfumada, en una caricia al alcance de mis dedos.

La pasión dulce y suave, en la boca esperando un beso.

Y sólo por eso amo la oscuridad, como un deseo que pides al genio, el de la lámpara.

El otro, despertar contigo.

Y el último, no dejar nunca de soñar.

Angosto

Hola, desconocido. 
Amante perdido.
Recuerdo de un amor pasado.

Donde tú estabas, estoy.
A donde nunca volverás, vuelvo. Donde tú perdiste, gané.

Lo que no descubriste, existe.
Lo que despreciaste, valioso.
Todo lo que encontré, precioso.

Olvidado el pasado,
me pertenece el presente,
y el futuro apasionado.

A su lado, la dulzura es despertar,
la felicidad cabe en un abrazo.
Y la eternidad, sentirse amado.

Mirar cómo me mira,
sentir su mano en la mía,
ese es el regalo.

Aprender cada día
a recorrer
este camino inexplorado.

Aveces angosto,
otras despejado,
como ver el sol

poniéndose
en el horizonte del mar,
sonrojado.

Espero

Sábado, 5 de agosto; 5:00 de la mañana. Espero.

Espero ver amanecer
Y despedirse a la luna
Quisiera caminar a oscuras
al borde del mar.
Y la brisa me trae a la cara
la más grande de las sonrisas,
el recuerdo de tus caricias,
de tus ojos mirando los míos.

Los míos son recuerdos
cercanos en mi memoria.
Y es que te extraño,
amor secreto,
Te extraño en silencio.
Enredo mi mano en tu pelo.
Paseo mis dedos
por tu hombro.
Te abrazo en sueños.

Mis sueños me tienen despierto,
Sábado, 5 de agosto; 5:00 de la mañana.
Te espero.

Tuyo

Creí que era imposible, pero estás aquí. 
Lo leí despacio,
Como un epitafio.
Lo pensé.
Y es así.
No me perteneces,
y no te pertenezco.
Te entregué mi corazón sin condiciones.
Y me devolviste a la vida.
Amor.

Por siempre tuyo.

Opinión. ¡A correr!

¿Porque vanalizamos las cosas?
¿Porque nos esforzamos en ser superficiales?
Nos da miedo profundizar en nuestro pensamiento, ahondar en el conocimiento, como si todo viniera de hoy, en este instante. Y allí estuviera la felicidad, o fuera más fácil conseguirla.
Una generación que se cree sin historia, que desprecia el pasado y que vive autocomplaciente con el día de hoy.
Hay tantos misterios y descubrimientos por alcanzar en el futuro, como sabiduría y descubrimientos también en el pasado.
Y a todo eso le dimos la espalda en esta lucha de supervivencia en el estado de bienestar que nos hemos autoimpuesto, con más derechos que obligaciones, donde lo importante es consumir, y trabajar para poder disponer de recursos para conseguir lo efímero, que es lo que nos hace felices. O eso creemos a pies juntillas.

Estudiar, memorizar, leer, esforzarse, buscar e investigar en la historia, la filósofa, ni te digo si está impresa y no es accesible digitalmente,… Todo es una perdida de tiempo. Y no podemos perder tiempo.
Como decía un tío mío de Alconchel sobre el running «¿A donde van? ¿Porque corren?»

Todo a toda prisa. Llegamos de una, y ya estamos en la siguiente, sin pausa.

A toda prisa


De escribir un libro y plantar un árbol, que nadie va a leer y no vamos a ver crecer, no te digo nada. Descartado.
Y lo último, claro está, es tener un hijo, que interrumpa nuestros planes de viajar y disfrutar libremente mientras somos jóvenes y podemos.
Y así los niños se planifican a partir de los cuarenta, si eso, y no siempre. Y claro, es normal, va y te pilla con el cuerpo y la mente trillado, y ya no apetece o puedes.

Nos hemos equivocado. Y lo vamos a pagar.
El silencio, la pausa, la meditación son imprescindibles, y requieren de una decisión. Recuperemos ese estilo de vida y enseñemoslo para que nuestros nietos, si tienes la suerte de disfrutarlos, no repitan tozudos esta carrera al sprint hacia todos lados y hacia ninguno en la que hemos convertido nuestra forma de vivir, buscando una felicidad falsa, y sin conseguirla. Leamos con ellos, dibujemos y juguemos a pintar e imaginar. Con paciencia, con tiempo.

Y para pensar, ahora nos encomendamos a la inteligencia artificial, para que sea más facil.
Dios nos asista.

Perdone que les escriba.

La esperanza es el sueño del hombre despierto. Aristóteles

Imposible

¿Como vivir un amor imposible?

Después de buscar intensamente, en una ocasión cualquiera y sin aviso, vas y te topas con su sonrisa.

En plena locura, lo exploras, lo pruebas con gusto, lo enciendes, lo disfrutas, y te lo has apropiado incorporándolo a tu memoria.

Y pasa el tiempo. Y le vas conociendo. Has descubierto divertidas cualidades. Y también descubres oscuras dudas.
Dudas si vas a soportar las ausencias, la distancia, sólo con el recuerdo del placer alegre y feliz de la presencia, que siempre te van pareciendo más escasas, aunque la realidad es que pasáis más tiempo juntos cada vez.
Y siempre parece insuficiente.
¡Ah! Como traiciona el subconsciente de este amor a distancia.

... Y pasa el tiempo, y siguen las dudas. Pronto será el momento de tomar decisiones de realidad. ¿Donde vivir? ¿Como hacer sitio para acoger a tu amor y sus cachivaches, en casas ya atestadas de amor y cachivaches? ¿Cuanto tiempo pasar juntos, y cuánto libres? ¿Como poner orden en este caos?

Sentado en mi silla roja, mirando al mar, averiguando como vivir la tranquilidad de la soledad cultivada durante tiempo, y echando de menos tus abrazos.
Vivir la intensidad de tu persona, recibir sin filtros toda la luz, la actividad extenuante, sin aliento. El calor de caminar a tu lado, la interminable conversación y la curiosidad insaciable por saber de ti.

Y así, va transcurriendo el largo tiempo que nos dimos responsablemente para tomar una decisión inverosímil, que se fue volando, y que, con el paso de las tardes, parece cada vez más sencilla.

Nos queda aún tiempo para terminar de conocer la respuesta
¿Será posible vivir este amor que nos hace mejores y más felices a los dos?

Cierro los ojos. Apareces tú. Y suenan en mi cabeza los versos de una canción:


Amantes intrépidos.
Corazones dorados.
Soles y lunas,
Calmas y fríos.
Otoños perfumados.
Inviernos unidos en un abrazo.
Primaveras de luz
y caminos abiertos de veranos.

No quiero perderme
ninguna incertidumbre,
ninguna encrucijada
si en mi mirada estás tú,
plantada delante,
con tus ojos clavados en los míos.

Si en cada rotura,
en cada descalabro,
no estás tu preguntando
¿como fue?
¿y cuando empezamos
sin prisa, a repararlo?.

No me comprometes,
Me liberas.
No me atas,
me empujas, volando
por encima de las chimeneas,
navegando en aguas abiertas.
Feliz.

Y, si no te parece mal,
quisiera estar así,
aquí, junto a tí,
mientras quieras,
por siempre,
atrapando nubes,
mirando flores,
compartiendo sin prisa
el tesoro de tu risa
y sus colores.

Que pronto será otoño
y aún nos queda vivir
al calor y los baños,
el olor a mar, la brisa
los paseos tranquilos
de las noches de verano,
la pasión de las fiestas,
reír y bailar cercanos.

Imposible, … y sus colores

Eres

Eres el lugar donde quiero estar. 
La luz suave que quisiera coger.
El viento dulce que beber.
El abrigo en que me quiero envolver.

El perfume que siempre soñé.
El color imposible de reconocer.
El viaje emprendido sin terminar.
El agua que sana del manantial.

Eres la roca que no fallará.
El refugio seguro que encontré.
La flor marchita que volverá
a crecer cada primavera en mi soledad.

Si no te tuviera, te inventaría.
Todo lo que sueño te lo quiero dar.
A mi, dueño del vacio, me tienes aquí,
esclavo de tu amor, entregado a ti.

Flor de amapola
No necesitas nada
Creces en mitad de las piedras
Si te regalan el agua.

Eres la fuerza, la sensibilidad,
la resistencia, la generosidad.
El ímpetu, la paciencia.
Mi hada, mi conciencia.

Eres la lluvia que me llena.
El calor que no quema.
La música que suena
cuando soy feliz.

Eres tú,
humildad,
prudencia.
Mi corazón.

Tu secreto.
Mi Amor
se llena
de TI.
Infinitas