Denso

Hay días que transcurren en un ambiente denso, casi opaco, con una sola masa de color.
Días dónde siento que todo va más lento. Donde no encuentro con facilidad el tiempo, ni el ritmo desahogado de los sucesos. Todo agolpado sin orden, con un olor intenso, metálico, propenso a sacarte del tablero de juego, acercándose a un final esperado y no deseado.
Debería llover, y no llueve. Siento frío suave en las manos, y enseguida un calor extremo agolpado en las mejillas .
Creo que se abre la puerta al otoño. Y debo preparar el invierno.
Es incontrolable, natural y expontaneo.
No es fácil. No me puedo adaptar. Sólo intentar que esos días transcurran, que gasten el tiempo, que no dañen en exceso. Que pasen de largo y siga su curso el viento. Ese que deshace con agua estos días tan densos.

Hermético

Cómo paso los minutos seguidos
contigo, al alcance de mi mano,
de tu mano. 
Y pasan los días volando
viviendo este sueño, 
despierto  
Avanzando rápido y lento, 
según lo marque el corazón, 
el tiempo. 

Y la razón, 
que aveces te despierta del sueño.
Te pregunta si corremos 
por el mismo sendero, 
Un solo abrazo intenso tuyo
me responde en silencio. 
Y sigues guardando celosa
tu arcón de los secretos. 

Mientras un recuerdo me alcanza
y escapa una lagrima, 
tu, aferrada con fuerza
a tus silencios. 
El brillo de tu mirada 
atrapa mi alma, 
esperando alcanzar 
el sitio que anhelo junto a tí 
y compartir cada paso 
que nos ayude a ser feliz . 

Ser tu más mejor amigo.
Tu amor verdadero,
tu verdadero amor.
Que la fuerza del cariño
y el respeto, 
nos lleve por el sendero
juntos, 
deshaciendo dudas, 
sumando fuerzas, 
conquistando la risa, 
entregando mi corazón 
a tu razón, a tus manos, 
y mis manos.
Feliz 

Oscuridad

Amo la oscuridad.

Porque revela nítidamente lo que siento.

Porque su color oscuro, su fondo inmenso, acoge sin dudas todo lo que ocurre en mis sueños.

Porque alcanza lo lejano como si estuviera cerca, al alcance de mi mano.

Porque dice la verdad que la luz esconde.

Porque el ritmo amortiguado de un corazón cansado, se vuelve exuberante en mitad de ese desierto.

La belleza perfumada, en una caricia al alcance de mis dedos.

La pasión dulce y suave, en la boca esperando un beso.

Y sólo por eso amo la oscuridad, como un deseo que pides al genio, el de la lámpara.

El otro, despertar contigo.

Y el último, no dejar nunca de soñar.

Angosto

Hola, desconocido. 
Amante perdido.
Recuerdo de un amor pasado.

Donde tú estabas, estoy.
A donde nunca volverás, vuelvo. Donde tú perdiste, gané.

Lo que no descubriste, existe.
Lo que despreciaste, valioso.
Todo lo que encontré, precioso.

Olvidado el pasado,
me pertenece el presente,
y el futuro apasionado.

A su lado, la dulzura es despertar,
la felicidad cabe en un abrazo.
Y la eternidad, sentirse amado.

Mirar cómo me mira,
sentir su mano en la mía,
ese es el regalo.

Aprender cada día
a recorrer
este camino inexplorado.

Aveces angosto,
otras despejado,
como ver el sol

poniéndose
en el horizonte del mar,
sonrojado.

El pozo

Dentro de mi tengo un pozo abierto, sin fondo. Un abismo oscuro que hay veces que emite un sonido silbado, del aire que lo recorre sin obstáculos, que me llama y me atrapa con invencible fuerza.

Estar en algo, mejor estar contigo, me aleja del borde mismo de ese abismo que ya conozco.
Es el vacío, la nada, la tristeza, el fin, la eternidad, la habitación en blanco…

Es el miedo sin retorno, donde me empuja el rechazo de los que intentaron estar junto a mí, y fracasamos. Es la soledad absoluta. Es estar con nadie, volverte loco, no reconocerte ni a tí mismo. Es querer dañarte.

Es agonía interminable, la angustia de morir sin aire, deseando un final que no te alcanza, porque el instinto te supera y luchas por respirar. Y no puedes.

Es humo sin hogeras, sin aire, sin esperanza.

Es un pozo negro, de bordes deslizantes llenos de dudas. Un sitio que conozco. Donde caes sin esfuerzo cuando dejas de ser necesario. Cuando te acabas.
Y te apagas.
Fin.

Espero

Sábado, 5 de agosto; 5:00 de la mañana. Espero.

Espero ver amanecer
Y despedirse a la luna
Quisiera caminar a oscuras
al borde del mar.
Y la brisa me trae a la cara
la más grande de las sonrisas,
el recuerdo de tus caricias,
de tus ojos mirando los míos.

Los míos son recuerdos
cercanos en mi memoria.
Y es que te extraño,
amor secreto,
Te extraño en silencio.
Enredo mi mano en tu pelo.
Paseo mis dedos
por tu hombro.
Te abrazo en sueños.

Mis sueños me tienen despierto,
Sábado, 5 de agosto; 5:00 de la mañana.
Te espero.

Say something

Te tengo metida 
en mi alma.
Y cuando todo se calma,
te extraño.

Sin ansias, sin miedo.
Sólo con el anhelo
de poder estar a tu lado.
Feliz.

Fue un año
lleno de risas,
y el corazón henchido
de tí.

Tomaste de mi
la esencia.
Eliminaste mis dudas
la ansiedad.

Sacaste a compartir
las miradas cómplices,
las caricias infinitas,
las ganas de vivir.

Yo descubrí tu risa.
Fui sorteando miedos,
Abriendo la flor
que escondías.

Un abrazo
tierno e intenso,
resume cada día
lo que hacemos.

AMOR

Slow love

Mi querida MyQ: 
Me di cuenta en este tiempo
que después de todo lo pasado,
a cada lado,
tanto en tu vida
como en la mía,
quisiera tener contigo
lo más intenso y enredado.
Quisiera un amor lento.

Llegué a tu lado
demasiado tarde
para ser el primero.
Pero quiero ser
el sincero.
Que tengamos juntos
el verdadero,
el seguro,
el divertido,
el aventurero,
el sentimiento cierto,
el sentido de pertenencia,
el de la paciencia y la perdida,
y el que nos liberó.

Ese que te hace sonreír,
y también llorar, pero de risa.
El que te hace bailar, si te abrazas,
con paso lento, entrelazado,
que suspira a tu lado,
y te hace feliz.
Que te calma con su presencia,
al que admiras y te inspira,
y te hace mejor.
Sin perder el tiempo.
A paso lento.
Amor.

Tuyo

Creí que era imposible, pero estás aquí. 
Lo leí despacio,
Como un epitafio.
Lo pensé.
Y es así.
No me perteneces,
y no te pertenezco.
Te entregué mi corazón sin condiciones.
Y me devolviste a la vida.
Amor.

Por siempre tuyo.

Opinión. ¡A correr!

¿Porque vanalizamos las cosas?
¿Porque nos esforzamos en ser superficiales?
Nos da miedo profundizar en nuestro pensamiento, ahondar en el conocimiento, como si todo viniera de hoy, en este instante. Y allí estuviera la felicidad, o fuera más fácil conseguirla.
Una generación que se cree sin historia, que desprecia el pasado y que vive autocomplaciente con el día de hoy.
Hay tantos misterios y descubrimientos por alcanzar en el futuro, como sabiduría y descubrimientos también en el pasado.
Y a todo eso le dimos la espalda en esta lucha de supervivencia en el estado de bienestar que nos hemos autoimpuesto, con más derechos que obligaciones, donde lo importante es consumir, y trabajar para poder disponer de recursos para conseguir lo efímero, que es lo que nos hace felices. O eso creemos a pies juntillas.

Estudiar, memorizar, leer, esforzarse, buscar e investigar en la historia, la filósofa, ni te digo si está impresa y no es accesible digitalmente,… Todo es una perdida de tiempo. Y no podemos perder tiempo.
Como decía un tío mío de Alconchel sobre el running «¿A donde van? ¿Porque corren?»

Todo a toda prisa. Llegamos de una, y ya estamos en la siguiente, sin pausa.

A toda prisa


De escribir un libro y plantar un árbol, que nadie va a leer y no vamos a ver crecer, no te digo nada. Descartado.
Y lo último, claro está, es tener un hijo, que interrumpa nuestros planes de viajar y disfrutar libremente mientras somos jóvenes y podemos.
Y así los niños se planifican a partir de los cuarenta, si eso, y no siempre. Y claro, es normal, va y te pilla con el cuerpo y la mente trillado, y ya no apetece o puedes.

Nos hemos equivocado. Y lo vamos a pagar.
El silencio, la pausa, la meditación son imprescindibles, y requieren de una decisión. Recuperemos ese estilo de vida y enseñemoslo para que nuestros nietos, si tienes la suerte de disfrutarlos, no repitan tozudos esta carrera al sprint hacia todos lados y hacia ninguno en la que hemos convertido nuestra forma de vivir, buscando una felicidad falsa, y sin conseguirla. Leamos con ellos, dibujemos y juguemos a pintar e imaginar. Con paciencia, con tiempo.

Y para pensar, ahora nos encomendamos a la inteligencia artificial, para que sea más facil.
Dios nos asista.

Perdone que les escriba.

La esperanza es el sueño del hombre despierto. Aristóteles