Este camino

Este camino se acaba.

Recuerdo cuando empezó.
La luz del día y los colores.
Eché a correr por el verde
sin darme cuenta de lo que subía.

A veces me perdía.
Pero escuchaba la llamada
de quienes me querían
y volvía atrás.

Luego tomé mis propias decisiones.
En mi cabeza seguía escuchando
las enseñanzas del maestro.
Y volvía atrás.

No fui consciente de lo empinado que subía.
Nada me detenía.
En mis sueños había música.
Sólo corría y corría.

Conocí el amor y el desengaño.
Nada fue suerte, ni por un día.
No sentía cansancio.
Había heridas profundas que me hicieron dudar.

Y sentí muy fuerte que podía
influir en la vida de otros.
Y elegí esa misión por amor,
sin darme cuenta de la dificultad.

La realidad me dió un baño.
Me dejó barado en un falso llano del camino.
La música cambió, y no dejó de sonar.
Dejándome llorando sin fuerzas
un día gris.

El camino ya no me llevaba
cuesta arriba.
Se deslizaba por una pendiente
con dificultad.
La música no dejaba de sonar.

Pero ya no podía volver atrás.
Un paso lateral seguro, 
despacio, me dejaba alcanzar
el siguiente nuevo espacio.

Me volví prudente.
Había aprendido, lleno de heridas.
Perdí mi poder, mi lugar.
... Y ya no podía volver atrás.

Llegaba de nuevo
al prado verde donde descansar.
Respiraba con dificultad.
La música era mi memoria.
Lloraba soñando 
... que ya no podía volver atrás.

Intentaba reunir todo mi coraje.
Y mis fuerzas mermadas
para no perder ninguna oportunidad.

Ya no podía volver atrás.

Miro a mi alrededor.
Nadie se da cuenta.
Es mi última oportunidad. 
Este camino se acaba.
La música no deja de sonar.

... Y no puedo volver atrás.

Deja un comentario