Y la penumbra

La noche cae despacio, 
la tarde se hace interminable  
sin una confidencia 
ni una sola opinión 
que compartir. 

Y la penumbra
inunda mi alma,
como si fuera una sala de esta vida 
que va quedando a oscuras 
sin ti.  

Lluvia suave
que cala poco a poco.
Melancolía alegre.
Recuerdo imborrable
de un mundo que escapa 

Pero no llueve.
Y se acerca el invierno.
Encender el fuego de hogar.
Y llorar.
Hasta siempre, si no estás..  

Gotas de lluvia  en un cristal. 
Frío y soledad, sin más. 
Todo tiene un precio. 
Sin límite, si estás tú.
Es recordar.

Te perdí. Fundido a negro

Y solo con la habilidad  
de quien no quiere,
asestó un golpe seco
en mi cabeza,
la abrió en dos
dejando salir
ese olor frío,
cuando ya llevas tiempo
en el infierno
de luz y llanto.
Y es que me espanto
de pensar
que definitivamente,
sin remedio,
te perdí.

Siempre te querré 
solo para mi.
Anulé la reserva 
que tenía empeñada.
Ya no recibía
la señal de tu canal
en la espalda.
Un espacio infinito
se abrió a mi lado,
y el corazón al aire,
colado por tus huesos.
Aquí te envío 
el último beso,
aliento de amor.
Te perdí.
Fundido a negro

Como cada día

Como cada día, este viene lleno de luz, de miles de cosas donde mirar con curiosidad, donde aprender.

Gestos que descubrir, personas que se cruzan delante de mi. El cielo, completo, lleno cada día distinto. Y respirar.

Excitante la sorpresa escondida en cualquier minuto del día. Y las personas, todas, algunas conocidas; otras por descubrir. 

Los colores, inmensa la gama de colores que estimulan, con sus matices y sus sombras.

Los aromas, cada día distintos, reconocibles los de casa o los de la infancia.

La música aparentemente monótona, que va ajustando su ritmo a cada hora, compartiendo el viento a través de los árboles, las voces de los vecinos recién llegados, los pájaros que acuden en pareja a saltitos en el alféizar, el fuerte soplido de los aviones del aeropuerto cercano. Y el silencio.

En una aparente quietud, ves crecer a los pequeños. Mientras, tú espejo mágico te sigue mintiendo cada día, y te ves igual.


Todo lo hecho de menos cada día, para disfrutarlos cada vez, al siguiente. Y cada vez irrepetible. 

Y el futuro, ¿Como perdérselo, si es mañana?

Como un león

Atrapado en una vida 
que nunca quise,
ni me corresponde.
Como un leon 
solitario,
sin familia, ni enemigo.
Mirando siempre el horizonte.

¿Donde encontrarte? 
Solo necesito 
la razón para vivir.
Descubrir 
la misión que me corresponde.
Algo que me motive 
a seguir.

Encontrar 
aquella canción 
que me haga feliz.
Y silbando, 
recorrer el camino,
empinado y difícil,
que siempre me lleva a ti

Imagen.- detálle de lienzo F. Nuñez

Incendio

Con el corazón en llamas  
Calcinando todo
El tiempo se deshace
Con el viento del sur
Con el viento

Desde el humo de la rabia
La tristeza va por dentro
Todo se hace irrespirable
Se ha declarado
El incendio 

Y esperando que llueva
A mares sin tregua
Que sofoque la angustia
Y por fin se pare el tiempo

Un abrazo al aire
Una lágrima que no sale
Un suspiro interminable
Con la mirada fija
A lo lejos de un Te quiero.
 Que ahora suena inevitable 

Volar

Ya no me necesitas 
Caminando a tu lado
Soltaste la mano
Que te guia 

Quieres volar
A solas
Buscas nueva compañía
Es la ley de la vida

Desde aquí sentado
En mi atalaya
Miro como te alejas
Con orgullo 

No te olvides
De tu nido
De tus lazos de sangre
De lo aprendido

Llegó el momento
De ser amigos
Echarte de menos, y abrazarte
Mi corazón se va contigo